La lucha contra la violencia en la infancia es un imperativo de derechos humanos. Para promover los derechos de los niños, niñas y adolescentes consagrados en la Convención sobre los Derechos del Niño es esencial asegurar y promover el respeto de su dignidad humana e integridad física y psicológica, mediante la prevención de toda forma de violencia.
Preámbulo de la Ley Orgánica 8/2021, de 4 de junio, de ...
Decía D´ Alembert que a las mujeres se las trata como a los jardines imponiéndoles formas que no están en la naturaleza.
Stop gordofobia y las panzas subversas
Magdalena Piñeyro
Una de las primeras cosas que te enseñan del inglés es que no existe diferencia entre el verbo ser y el verbo estar. Nos suelen explicar que a los angloparlantes les cuesta entender la diferencia porque ellos se apaña...
Odio mi bolso. Lo odio a muerte. Si es usted una de esas mujeres que creen que los bolsos son geniales, no se tome la molestia de leer estas reflexiones porque aquí no hay nada para usted. Esto es para mujeres que odian los bolsos, que saben que sus bolsos son un reflejo de su negligencia en las tareas domésticas, de una desorganización irremediable, de una incapacidad crónica para tirar nada y de un continuo fr...
Ya soy lo que quise ser. Nada, pues, digno de mención. Pero siendo lo que soy, nunca he olvidado lo mucho que le debo a un barrio, la Barceloneta, en el que crecí y soñé. El mío era el barrio marinero y pescador de Barcelona. Y en aquel barrio no había chivatos.
En mi barrio no había chivatos. Arturo San Agustín.
No me gustan los chivatos. Es mas, odio a los chivatos. En el colegio los castigáb...
Escribir, entonces, se convierte en una forma de supervivencia, en una vía de escape para liberar aquello que nos consume por dentro. Escribir y compartir nuestras emociones es un acto de valentía que nos sana, que nos recuerda que no estamos solas ante el caos.
Deiane Vázquez García.
Tal y como avancé en la entrada anterior, me complace presentar a algunas compañeras poetas. Dudé sobre si debía...
A mi pequeño hogar llegó su fuego
Y toda mi casa encendida
sopló y meció, con repentina luz
Era amanecer, era el Cielo
Poema 703. Emily Dickinson
He sido precoz en muchos aspectos de mi vida, como por ejemplo en el amor a la lectura o en mi identificación como lesbiana. En cambio hay dos cosas a las que he llegado tarde, lo confieso: El feminismo y la poesía.