El pasado 21 de septiembre conocimos la noticia de que el Gobierno eliminará la incapacitación judicial a las personas con discapacidad. Así titulaba eldiario.es la noticia de la reforma normativa en materia de tutela para su adaptación a la Convención de Nueva York que España ratificó en 2008 ¿Qué significa esto a efectos prácticos? ¿Es una noticia importante? Sí, es importante, pero no sufici...
Será porque mis padres han comenzado a manifestar signos evidentes de su ancianidad o simplemente porque es vergonzosa, esta semana apareció una noticia que me partió el alma, el desahucio de un matrimonio de ancianos en Oviedo y su permanencia dos días al raso. Dos días durmiendo en un parque, solicos.
Más allá del dolor (físico) que me produjo la noticia y del sentimiento de rabia e indignación, el mis...
La víctima es el héroe de nuestro tiempo. Ser víctima otorga prestigio, exige escucha, promete y fomenta reconocimiento, activa un potente generador de identidad, de derecho, de autoestima. Inmuniza contra cualquier crítica, garantiza la inocencia más allá de toda duda razonable ¿Cómo podría la víctima ser culpable o responsable de algo?Este fragmento, extraído de la contraportada, resume perfectamente el ...
Hace un par de semanas introduje un personaje en este blog para ilustrar algunos aspectos interesantes que observo en eso que solemos llamar intervención social. El personaje en cuestión es Adela. Adela, como dije, es exigente, agresiva, intransigente y chula. Eso dificulta ostensiblemente la generación de vínculo, un elemento imprescindible en la relación de ayuda, lo que me sugería un punto de partida para...
El título de esta entrada corresponde al título del artículo recién salido del horno en la Revista de Treball Social que edita el Colegio de Trabajo Social de Cataluña. Es un placer para mí poder publicar, pero lo importante es que en este número escribimos tres blogueras trabajadoras sociales: Nuria Fustier, Nacho Santás y servidora, y dos de nosotras, Nacho y yo, no provenimos del ámbito académico, p...
Adela tiene 45 años, esquizofrenia paranoide y muy mala leche. Adela cae mal a todo el mundo: profesionales, resto de personas tuteladas, vecinos... Es exigente, agresiva, intransigente y chula. Su atuendo, mitad jevi mitad gótico tampoco ayuda, la verdad. Ni las cervezas y los porros combinados con una caótica toma de medicación. Una joyita. Atender a Adela es complejo. El vigilante de seguridad del edificio lo...