5 diferencias entre el trabajo social y los servicios sociales
15 de octubre de 2016 / 15 Comentarios
15 de octubre de 2016 / 15 Comentarios


El blog de Belén Navarro
24 de marzo de 2026 / 4 Comentarios
Es habitual que algunas personas acudan a servicios sociales con la intención de resolver sus dudas o problemas en el momento, sin cita. Argumentan que es solo una duda o es una pregunta. Yo no lo interpreto como un acto malintencionado, de verdad. Aún así acostumbro a responder las preguntas son cortas, pero las respuestas son largas ya que en realidad es así. Huelga decir que si la pregunta es si han salido las tarjetas monedero o algo así yo misma contesto en ese momento y asunto zanjado. Desgraciadamente las dudas que las personas plantean son algo más complicadas.
En mi faceta docente me ocurre algo parecido. El alumnado, especialmente si está compuesto por estudiantes, quiere saber qué hacer en esta o aquella situación. Un sí o un no. Una receta. Una guía. Se frustran cuando contesto con mi clásico depende. Porque depende. ¿Qué hacer si una mujer víctima de violencia no quiere denunciar? Depende. ¿Qué le decimos a una persona que nos está mintiendo? Depende. Soy una apasionada del depende hasta el punto de que en 2022 escribí una apología del depende.
Por eso me cuesta tanto elaborar publicaciones, reels y demás contenido para redes sobre como actuar en situaciones concretas. Aunque pertenezco a la generación X y me tomaría un tiempo elaborar esos contenidos, podría hacerlo, pero me niego. No es posible dar una respuesta corta a preguntas tales como qué hacer con una víctima de violencia de género que no quiere denunciar. Me acabo de encontrar otra receta en instagram acerca de qué decir a personas que quieren conocer aspectos de tu vida personal.
De entrada, la pregunta encierra la idea de que es algo a evitar. Depende. En mi caso jamás me ha dado problemas compartir temas personales, lo cual en absoluto significa que el resto de profesionales tenga que hacer lo mismo. Hablar de tu vida personal con las personas que atendemos puede convertirse en un obstáculo para la relación profesional o puede contribuir a la mejora de la situación que vive la persona.
La decisión también depende del carácter de cada profesional. Del aspecto concreto por el que se nos pregunte. De la relación con la persona que tenemos enfrente. Del lugar de trabajo. De muchas cosas, qué se yo... Desde luego no es una cuestión que podamos resolver marcando sí o no. Pasa igual con todo lo que es importante en nuestra profesión. Al menos en el trabajo social que yo defiendo, por el que lucho y pervivo.
La imagen de portada es el interior de una de las galletitas de la suerte que se repartieron en la pasada gala anual del trabajo social del Colegio de Madrid, celebrada el viernes pasado. Tuve el honor de participar.
Al día siguiente disfruté con mi maestra y amiga Teresa Zamanillo de La última chamana, el homenaje teatral a Chavela Vargas. Impresionante...



4 Comentarios
Qué gusto leerte, Belén. Reconozco mi vivencia profesional en tus palabras. Y, sí, para todo hay un estimulante «Depende». Gracias por esta comunicación y por las anteriores, porque no recuerdo si alguna vez te las hice llegar.
Saludo desde Las Palmas de Gran Canaria
Muchas gracias, Orlando, eres muy amable. Saludos desde Almería, qué bonita tu tierra…
Me parece muy acertado cómo planteas el “depende” como parte esencial de la práctica profesional.
A veces desde fuera se busca inmediatez y respuestas cerradas, pero nuestra realidad es mucho más compleja. Coincido contigo en que no hay mala intención, sino desconocimiento de esa complejidad, la necesidad que tenemos de dar soluciones y/o creer que podemos tener respuestas para todo lo que se nos plantea.
En esta época en que todo tiene que ser inmediato y que la rapidez se nos transmite como un valor, parece que no contestar es no saber y en ocasiones (diría que en un alto porcentaje) habría que pararse a reflexionar, a escuchar a compartir . También es difícil trasladar esto a formatos breves sin simplificar en exceso. Quizá el reto esté en comunicar sin perder matices, aunque no siempre sea cómodo.
Al final, sostener el “depende” también es una forma de cuidar la intervención, a nosotras y a las personas para las que trabajamos porque es darnos el tiempo a no ser tajante en una única respuesta en situaciones realmente complejas. Si cada persona «somos un mundo» cada caso es un «universo» porque existen múltiples variables a tener en cuenta y la prudencia es taaaaan necesaria.
Gracias, como siempre, estimada Belén…
«Al final, sostener el “depende” también es una forma de cuidar la intervención, a nosotras y a las personas para las que trabajamos porque es darnos el tiempo a no ser tajante en una única respuesta en situaciones realmente complejas».
¡Qué bonito, compañera!