Consideremos los hechos. Primero, están los nueve meses antes de que nazca el bebé. Luego, nace el bebé. Se van tres o cuatro meses alimentándolo. Después hay que pasarse unos cinco años jugando con él. Por lo visto, no se puede dejar a los niños solos por la calle; quienes los han visto vagando por las calles de Rusia dicen que no es un espectáculo agradable.
Una habitación propia. Virginia Woolf
Ando enfrascada en la redacción de la segunda vuelta del libro. La creación está resultando más complicada de lo que en un principio parecía, pero no me importa. Soy una persona impaciente que busca resultados rápidos, así que este proceso me está regalando un gran aprendizaje. Entre los elementos que estoy añadiendo en esta segunda vuelta, destaco una mayor dosis de feminismo.
Cuento esto porque para documentarme he leído dos libros que tenía pendientes. Uno de ellos esTrabajo Social y Perspectiva de Género: Intervención Psicosocial con Mujeres. Es una publicación del Consejo General del Trabajo Social que, tal y como nos anuncia, contiene aprendizajes sobre la praxis que pueden contribuir a la mejora de la intervención con mujeres y la mejora de las políticas sociales desde diversos campos de actuación: violencia machista, servicios sociales de atención primaria, servicios sociales especializados, ámbito sanitario, ámbito judicial, mujer y adolescencia, mujeres en situación de prostitución y víctimas de trata, menores víctimas de violencia de género, mujeres en situación de sinhogarismo, mujeres con discapacidad, e intervención en adicciones.
Se trata de una obra colectiva que ofrece una completa panorámica del trabajo social en políticas de género; la recomiendo para introducirse en esta materia. Para profundizar recomiendo el segundo libro El género del trabajo social: Una reconstrucción genealógica desde la perspectiva de género. Es de Maribel Nebreda Roca. Me ha encantado. El título resume a la perfección la obra, un recorrido con gafas violeta por la profesión desde sus orígenes hasta la actualidad. He descubierto aspectos muy interesantes de la profesión.
Aprovecho para recomendar un artículo antiguo que, sin embargo, no ha perdido ni un ápice de vigencia: El devenir del trabajo social en clave de género, de Ainhoa Berasaluce. Se trata de una lúcida reflexión acerca del trabajo social como profesión de mujeres. Este artículo es uno de los que uso en mis formaciones.
No se puede entender la profesión sin analizar el hecho de que la protagonicemos mujeres, me parece evidente. Tampoco se puede entender el trabajo social en España sin los congresos estatales. Este año lo viviremos en Gijón, Asturias, bajo el lema Con mirada crítica y paso firme: más trabajo social ante las amenazas globales. A Pedro Celiméndiz y a servidora nos ha tocado el papel de relatores. Esperamos estar a la altura del encargo, pero sobre todo esperamos verte en mayo en la preciosa ciudad de Gijón porque va a ser todo un acontecimiento.
¡Gracias, Belén, por estas recomendaciones! La perspectiva de género es vital en nuestra profesión.
Una de las autoras del primer libro que mencionas, Encarna Canet, es para mí todo un referente a la que tuve la suerte de tener como docente en la Universidad.
Respecto a tu libro, estoy convencido de que será una gran obra, con muchas aportaciones. Deseando leerlo.
¡Abrazo!
Me encanta la iniciativa. Es muy muy necesario sistematizar los buenos haceres y saberes del trabajo social con enfoque feminista. Soy una defensora de los paradigmas feministas. Veo imprescindibles nombrarlos y deconstruirlos y construirlos de manera colectiva.
Mucho ánimo. deseando leeros
2 Comentarios
¡Gracias, Belén, por estas recomendaciones! La perspectiva de género es vital en nuestra profesión.
Una de las autoras del primer libro que mencionas, Encarna Canet, es para mí todo un referente a la que tuve la suerte de tener como docente en la Universidad.
Respecto a tu libro, estoy convencido de que será una gran obra, con muchas aportaciones. Deseando leerlo.
¡Abrazo!
Me encanta la iniciativa. Es muy muy necesario sistematizar los buenos haceres y saberes del trabajo social con enfoque feminista. Soy una defensora de los paradigmas feministas. Veo imprescindibles nombrarlos y deconstruirlos y construirlos de manera colectiva.
Mucho ánimo. deseando leeros