5 diferencias entre el trabajo social y los servicios sociales
15 de octubre de 2016 / 15 Comentarios
15 de octubre de 2016 / 15 Comentarios


El blog de Belén Navarro
30 de marzo de 2026 / 4 Comentarios
Hace mucho tiempo recibí una formación en la que nos explicaban que el trabajo social es comprender. Implica ver donde otros no ven. Mirar más allá. En las formaciones que imparto recojo el testigo e insisto en la importancia de transitar del intervenir para resolver al comprender para actuar. La diferencia entre intervenir y actuar es un asunto sobre el que en algún momento escribiré; por ahora prosigamos con la idea de ver donde otros no ven.
Comprender los malestares psicosociales exige formación para lograr una óptima intervención profesional de acuerdo con el progreso del conocimiento científico. El nuevo Código Deontológico, pendiente de aprobación, lo expresa con nitidez. Las sociedades cambian: aparecen nuevos modelos de familia, diferentes posicionamientos sobre un fenómeno, otros problemas... y las ciencias nos brindan nuevas perspectivas para interpretarlos o avances que nos permiten comprender(nos) mejor.
El nuevo Código Deontológico también establece que las trabajadoras sociales en el ejercicio de su profesión, desde diversos ámbitos y dimensiones, tienen la responsabilidad de contribuir y participar, dentro de sus posibilidades, tanto en la producción como en la generación y difusión de conocimientos, para mejorar la praxis, la orientación de las políticas públicas / privadas y sociales, la transformación social y la formación académica e investigadora.
No basta con formarse sobre trabajo social. La profesión debe continuar adentrándose en otros territorios del conocimiento —algunos, alejados— porque contribuyen a interpretar mejor el comportamiento humano, sea individual o colectivo. Por eso me alegra tanto encontrar a compañeras y compañeros como Rubén Yusta Tirado. Él conecta el trabajo social con la física en artículos como El sistema de problemáticas sociales latente. Un enfoque de la intervención social desde la teoría de cuerdas, o Teoría del infinito social. Una construcción para el análisis de la realidad social desde el Trabajo Social.
Por su parte, José María Regalado nos acerca a la inteligencia artificial y la cultura digital en general. Sus reflexiones nos ayudan a trabajar mejor. Hay muchas conferencias suyas en la red, yo os comparto esta, que trata acerca del trabajo social y la transformación digital.
La neurociencia es una materia que me interesa mucho. Conocer el desarrollo evolutivo de nuestro cerebro y los mecanismos que lo hacen funcionar me ofrece claves para interpretar el comportamiento de los demás y para entenderme mejor. Compañeras españolas y extranjeras han escrito sobre neurociencia, como Mª Ángeles Araya Perdomo, en el artículo La simbiosis perfecta: neurociencia y trabajo social y Miriam Sánchez Reyes, con reflexiones sugerentes. Destaco el artículo El impacto de los avances neurocientíficos en la profesión del Trabajo Social: presente y propuestas de futuro. La profesora Priscila Lladosa, de la Universidad de Kentucky, ha acuñado el término Trabajo social neurosocial. Su artículo está en inglés, no obstante google te lo puede traducir... Hay más compañeras que han trabajado en aplicaciones prácticas del tema, pero me quedo aquí.
Esta es una pequeña selección de compañeras y compañeros que exploran otras disciplinas. En mi caso me he atrevido a relacionar el trabajo social con la escritura y la literatura y en esas ando, aunque mi búsqueda es, digamos, menos ortodoxa. Sea como fuere hay una frase, atribuida a George Orwell, que me acompaña siempre: Conocer lo que se tiene delante exige un esfuerzo constante. Así lo creo y así lo entiendo en el trabajo social y en la vida. Hablando de relacionar trabajo social con literatura, George Orwell es una figura interesante en la que me propongo bucear un poco este verano.
Cierro esta entrada compartiendo la grabación de la XIX Jornada de Trabajo Social, organizada por la UPV, en la que tuve el honor de participar junto con Ana Sofi Telletxea. Dos horicas y media que me pegué hablando, divididas en dos vídeos. La audiencia quedó agotada, no me extraña... Advertidas estáis.



4 Comentarios
Es fantástico, Belén. me refiero a las incursiones que se hacen a otras disciplinas. Gracias por contárnoslo. Un abrazo
Gracias, maestra…
¡Nada de agotadas, salimos encantadas! Entre lo interesante que fue todo y tu humor de siempre, se nos pasó volando.
¡Qué alivio, compañera! El silencio post conferencia me asustó un poco… Muchas gracias por la devolución, de verdad. Un abrazo.